11 ene. 2013

Packaging navideño

Tal y como ya adelanté aquí y en twitter (¿no conoces La niña Sandía?), mi propósito para estas Navidades era conseguir hacer todos los regalos, o al menos la mayoría, por mí misma y a mano. La verdad es que tengo que decir que el experimento ha sido bastante satisfactorio: aparte de pasarme un mesecito haciendo cosas que me gustan conseguí que mi gente tuviese una cosa personal y única como regalo, y encima hecha con amor, ¿qué más pueden pedir? Espero que no pidan más, por lo menos hasta las próximas Navidades!

En el siguiente post prometo enseñaros todos esos regalos hechos a mano, pero hoy quería tocar otro tema, aunque relacionado con ellos.

Aunque lo más importante es el regalo en sí, se dice que "la primera impresión es la que cuenta" y lo primero que nos entra por los ojos es la forma de presentar ese regalo. El packaging, envoltorio o como queramos llamarlo puede decir mucho de nosotros mismos, sobre todo de la ilusión que hemos puesto en ese regalo en concreto, de nuestra relación con esa persona, etc.

Hoy os quiero mostrar una representación de cómo quedaron nuestros regalos de Navidad, un poco de washi tape por aquí, un poco de papel decorativo (comprado en el Tiger) por allá y la presencia de la lana que siempre le da calidez a todo y este es el resultado:

decoración con pompones para los niños

caja reutilizada y decorada

envoltorio para el pastelero de la casa: el abuelo

Espero que os haya gustado, a los "regalados" pareció encantarles! En unos días, volvemos con el interior de los envoltorios :)

3 ene. 2013

Irene la enfermera

Hoy os quiero mostrar un trabajito bastante especial que me ha gustado mucho realizar. Me llegó un encargo para realizar una muñeca de amigurumi para regalo estas Navidades. La muñeca debía ser personalizada, lo cual siempre es un reto bastante gratificante aunque bastante "entretenido". 
La destinataria era Irene, de profesión enfermera. Enseguida me puse manos a la obra para sacar el patrón, pensando cómo hacer la cofia, el maletín y esa larga melena con flequillo que era lo que más me preocupaba.

en la mesa de operaciones
Irene la enfermera
Reconozco que me deleité bastante con la melena y me tiré bastante tiempo viendo cómo peinarla y probando cómo quedaba mejor. Me recordó a cuando era niña y podía pasar horas peinando y acicalando a mis muñecas.

la enfermera posando
Lo mejor de todo, sin duda, saber que a Irene le gustó su enfermera y recibir como pago esta gran sonrisa...

las dos Irenes